Apartar la política o asumirla con madurez

César Guillén / Venezuela RED Informativa

Una vez tomada una decisión, hay que seguirla con una implacable tenacidad y firmeza

La política en Venezuela en los últimos 30 años ha tenido como conducta, la de adaptarse a las circunstancias, malversar y mentir, traicionar y descalificar a los honestos y abrazar a los corruptos, en fin, echarse los prejuicios a la espalda. La más conocida de todas, ha sido la negociación clandestina; políticos, mercaderes, artistas y periodistas inescrupulosos, pueden dar testimonio de ello.

Un modo de hacer política que debilitó a los factores esenciales de la democracia. Oportunidades se tuvo de detener esta crisis, y se desaprovechó jugando a la política tradicional y sus métodos ya inadecuados: Los intereses particulares y la manipulación del desespero de la sociedad, que se demuestra con la ya agotada estrategia de las elecciones, solo para seguir cohabitando.

Esa logia menosprecia al resto del país “la sociedad civil” acusándola de apática porque no respalda sus cínicas actuaciones. Ésa misma sociedad civil, que puso los muertos, los heridos, los encarcelados, los humillados, los emigrados, tiene ahora todo el derecho de ocupar los espacios que hoy reclama el país para su reconstrucción, pero, que pasa obligatoriamente por una transición sin filtros partidistas.

No más estrategias de cogollos ni de prácticas políticas pasadas, el país reclama líderes responsables y asociados con la economía occidental, capaces de afrontar el reto de erradicar el estatismo populista. Ya basta del humanismo socialista y de la identidad solidaria de los pueblos latinoamericanos, con esa estupidez, casi desaparecemos como república. Cada quien a lo suyo.

No somos asiáticos, ni musulmanes, nuestra religión, costumbres, organización y amigos se encuentran en el mundo occidental, América y Europa principalmente. Con ellos debemos alinearnos “sin Temor”, más aún, porque son los que nos han apoyado en esta crisis. De los aliados del régimen, se puede ver en el contexto mundial que están ocupados solo en sus intereses económicos y políticos.

En definitiva, se debe asumir este reto, no con la inmediatez y el cortoplacismo tradicional que luego nos sume en el desespero y la decepción, sino que, apartando las emociones, válidas en tiempos de crisis, hacer las cosas por una vez en la vida con coraje y mucha inteligencia. El camino es largo, pero hay que transitarlo. Que no te desvíen otra vez, los cantos de sirena electorales.

Fedepetrol-Carabobo

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: