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Mascaritas / Venezuela RED Informativa

Creerse que una acción militar punitiva hemisférica, que arranque del poder a la MAFIOCRACIA bolivariana, es realmente posible “delegarla” al Sistema Interamericano de Defensa, es una cosa de muchachos. La instrumentación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, con integrantes como Trinidad & Tobago, Nicaragua y varios asociados más de la porquería del siglo XXI, es de aplicación impensable.

¡Eso lo sabe Tarre! ¡Que se deje de guevonadas! Ya no está en el Postgrado de la Simón, jalando la cuerda para explicar el Federalismo, ni el Caudillismo en América Latina.

Él sabe que el T.I.A.R se “dispara” ante amenazas transcontinentales. Y que ninguno de los países “miembros” no enchufados con el chavismo de los últimos días, “prefieren” NO meterse en “eso” ¡Obvio!

En esta parte del Mundo tarde o temprano, todos somos potencialmente transgresores de derechos humanos. A cada cierto tiempo nos tragamos las democracias y siempre estamos a un saltico de ponernos fuera de las normas, usos de la buena convivencia internacional y del “buen gobierno” en lo doméstico. Simple: ¡ninguno gobierno del Continente Americano quiere escupir para arriba! ¡Por si acaso! El simple intento de echar a andar al T.I.A.R, es un acto de “ingenuidad” contable de la Oficina Oval.

Otra expresión más de la Doctrina de la Delegación o de la “Papa Caliente” de la Administración Trump, enredada en su búsqueda de reelección, para noviembre del 2020.

Tirarle el muerto al “colectivo” panamericano para abordar el asunto Venezuela, no es lo mismo ni se escribe igual que contar con los judíos para “meter por el aro”, a los árabes y a los persas en el Medio Oriente. Israel es una potencia nuclear y convencional altamente comprometida, preparada y consciente de su rol protagónico en la vida. Por razones de supervivencia como Estado, así como por la internacionalización del modo de producción capitalista y sociedad de bienestar. Ellos, en esa parte del mundo, resulta que son lo único que sirve en una de las zonas más calamitosas y desiguales del planeta tierra.

El Estado Judío no es solo una ecuación de territorio, gobierno y población. El Estado judío es una corporación planetaria fuertemente conectada entre sí en todos y cada uno de los rincones del Mundo. Eso garantiza la sobrevivencia de su raza. La no repitencia de otro Holocausto y la coherencia y conexión dentro ese pueblo, que va más allá de cualquier posible diferencia de cualquier naturaleza que pueda existir entre ellos.

“Atender” los intereses de Occidente, y más particularmente los intereses de los EE. UU en el Oriente Medio, es una derivación natural del principio de sobrevivencia del Estado Israelí.

Para ellos, servir de Muro entre la barbarie del rico mundo árabe y la cultura occidental, es algo natural. Ellos son la avanzada del Mundo Libre, la Última Frontera del Imperio que evita las transgresiones y mantiene vivas las eternas disputas “útiles” que siempre han existido, entre las tribus dispersas de beduinos violentos que son esos “caballeros” de Oriente Medio.
¡Israel no es Latinoamérica! No nos llamemos a engaños.

Brasil es un país que apenas está saliendo de un bache de MAFIOCRACIA espantoso, tras casi dos décadas de los delincuentes de Lula, Dilma, Norberto Odebrecht y pare de contar. La Argentina, país hermano y generoso, nuevamente puede resbalarse como sociedad al “modelito” del Estado Cómplice, que aún el presidente Macri no ha logrado convencer de cambiar. México es “jefeado” por un montonero salido de una película mala sobre Pancho Villa, que da más risa que miedo por el camino que anda. Perú, Ecuador, Uruguay y Paraguay ni pueden aguantar una buena oleada de migrantes venezolanos, sin sufrir enormes problemas domésticos de empleo, servicios públicos y preocupación de sus mujeres porque las venezolanas que están bien buenas, les quiten a sus maridos.

El cinturón de países que forman Centroamérica son más un cordón de miseria, que democracias comprometidas. Salvo Costa Rica, la subregión es solo estadísticas de hambre, desempleo, pobreza y terribles desigualdades sociales. El Caribe con sus porquerías que Flotan en él, es un rosario de islas basura. Eternas pedigüeñas. Paraísos Fiscales. Zonas de tolerancia y muchos cócteles de ron con paragüitas… ¿Es con “eso” que “cuenta” Tarre para salvar a Venezuela? Y algo aún más gracioso… ¿es con “eso” que busca los Estados Unidos de Norteamérica, DELEGAR la acción de extirpar a la porquería del siglo XXI que está acabando con Venezuela? ¡Bien por ellos! Acá, Adentro y Afuera sabemos que, si estamos contando con “esos”, mejor es que no contemos… ¡El número así no sale, ni cantado!

En algún momento los yanquis van a tener que lavar “su” propia ropa sucia. Y ellos mismos. Así como permitieron por ocho años seguidos con el Sr. Obama que la porquería de Cuba creciera, se reposicionará y extendiera sus asquerosas manos sobre buena parte del Continente, ahora la van a tener que recoger. Y a sus derivados… Tendrán, tarde o temprano, que venir por Venezuela. El presidente Duque y los colombianos ya no solo se consolarán con los fondos federales de ayuda que viene a revisar en su “correcto” uso, Ivanka Trump.

Cada vez pedirán más y más. Y hasta quizás un buen día pidan la construcción de su propio Muro… Lo mismo Brasil.

Así como el consulado norteamericano en Bogotá ni prórroga, ni otorga, ni renueva ya visas a venezolanos de cualquier tipo… Un buen día, ellos mismos, tendrán que “empujar” una acción militar de cualquier naturaleza, para eliminar la maldad que se ha sembrado en nuestro país. Entre tanto, Tarre & Cia. juegan a la extensión internacional del “Vamos Bien” … Mientras que Adentro, los que quedamos acá, no tenemos ni idea de cómo terminar el mes de septiembre, y medio poder pagar una que otra cosa…

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