Beatriz Elena García Carmona: “Sueño con ver el regreso de muchos venezolanos desde todos los rincones del mundo”

Trinidad Martel / Venezuela RED Informativa

Beatriz Elena García Carmona nació en un año de grandes logros en el mundo, como lo fue 1969. El 20 de julio el hombre puso un pie sobre la superficie lunar, mientras la guerra de Vietnam era rechazada por muchos con música, paz y amor. El mundo entero siguió las imágenes del astronauta Neil Armstrong colocando el pie en la Luna y su compañero Edwin Aldrin le acompañó en ese histórico paseo.

Nuestra entrevistada de esta semana es una auténtica sagitariana, nacida un 3 de diciembre, que es uno de los signos más positivos del zodiaco. Es versátil, le encanta la aventura y lo desconocido. Asimismo, durante el dialogo periodístico, percibimos que tiene la mente abierta a nuevas ideas y experiencias y mantiene una actitud optimista, incluso cuando las cosas se le ponen difíciles. Como fiel exponente de su signo, y cómo los definen astrológicamente los sagitarianos son fiables, honestos, buenos, sinceros y dispuestos a luchar por buenas causas, cueste lo que cueste. También como son definidos astrológicamente los de Sagitario, suelen creer en la ética y les gusta seguir los ritos de la religión, de un partido político o de una organización.

Les encanta abarcar nuevos proyectos y aprender sobre cosas nuevas. Son intuitivos y buenos organizadores y, aunque son generosos, también son muy cuidadosos, lo que les convierte en buenos gestores de situaciones y proyectos. Y dentro del mundo astrológico de los chinos, como signo gallo que es, le pronostican muy buen año 2020, y que todo lo que quiera lo va a conseguir en la vida y lo logrará. Y le dicen que confíe en sus capacidades, que en verdad son de muchos kilates.

Beatriz es la directora estratégica de la reconocida fundación Hijos De Morán (HDM), cuya idea surgió a raíz de la crisis humanitaria que se vive en Venezuela: “Preocupados por tantas personas que se nos estaban muriendo día a día, un 30 de marzo del 2016, nos reunimos nativos, adoptados y amigos de El Tocuyo (estado Lara), para cumplir con una misión social y filantrópica para nuestra ciudad. Acordamos prestar servicio voluntario a los ancianos desvalidos y enfermos, para mejorarles su calidad de vida. Esta institución está integrada por médicos, periodistas, locutores, maestros, estudiantes, herreros, músicos, carpinteros, mecánicos, agricultores y cocineros”, comenta orgullosa de su proeza.

La activa García Carmona agrega que la organización filantrópica, además de tener sede en el municipio Morán y en varias ciudades de Venezuela, también se ha extendido a otros países. Tienen delegaciones en Argentina, Colombia, España, Polonia, Qatar (Asia) y Suiza. En Estados Unidos se creó Casimiro’s Foundation: “Esto me hace muy feliz porque Hijos de Morán significa para mí el deber ser, es la Venezuela de mis sueños”, expresa con gran orgullo.

Esta inquieta y dinámica mujer es una apasionada de los estudios. Es graduada de ingeniero en Informática. Ha sido profesora de la Universidad Centro Occidental Lisando Alvarado en Barquisimeto, estado Lara, su terruño natal. Entre otros títulos académicos figuran un Doctorado al Máximo Empresarial, mención publicación en la Universidad Fermín Toro.

La experta directora estratégica de HDM, quien está casada y tiene dos hijos veinteañeros, confiesa que en su familia, todos aventureros, “nos encanta viajar, montar a caballos, bañarnos en ríos, descubrir lugares nuevos, ir a la playa y practicar paracaidismo”.

-¿Cómo es su día día en Barquisimeto? En cada rincón de Venezuela, en medio de las inmensas dificultades que tenemos todos hay ciertas diferencias, incluso hasta en algunos costos de alimentos. Si los habitantes viven en una zona productora de algo o tienen un río cerca (con peces) o están cerca del mar, pueden acceder a algunos productos menos caros.

-Nuestro día a día es de muchísimo trabajo, bastante movido y muy atípico. Salimos a comprar algo y si volvemos al mismo sitio una hora después, lo más seguro es que el precio de todo cambió porque el dólar varió su precio. Por otro lado, tenemos que estar pendientes de si se va o no la luz, y el tema del agua. Realmente es muy distinto a lo que estamos acostumbrados o a lo que se puede vivir en un país normal. Muchas personas buscan agua en los ríos y actualmente han surgido muchas enfermedades por esos problemas del agua.

Beatriz comenta que el bajo poder adquisitivo de los venezolanos los ha llevado a buscar maneras de ayudar, y es por eso “la existencia de Hijos de Morán en nuestro día a día. Tratamos de ayudar con comida, medicinas, educación, recreación, cultura y hasta de ayudar a los perros de la calle… todo con un componente de formación, ya que la educación es lo más importante en todo lo que hacemos. Vivimos además llenos de fe de que en algún momento todo va a mejorar positivamente para todos”.

-La realidad del país a muchos venezolanos los supera y no saben qué hacer ante esta dura realidad. ¿Qué hace para que la realidad no le quite la sonrisa del rostro?

-Cuando estás rodeada de gente con tantas necesidades, como es nuestro caso en la fundación, eso me da fuerza para seguir adelante día a día, porque son muchas vidas las que hay que ayudar. Vivo rodeada de gente maravillosa que dedica su vida a ayudar a otros y esto da mucha fuerza.

-Desde su hermosa experiencia en los Hijos de Morán, organismo sin fines de lucro al servicio de los más necesitados en El Tocuyo, Barquisimeto, estado Lara, ¿cómo esto se podría insertar o poner en práctica en todos los estados de Venezuela, en una nación que está sumida en una gran crisis humanitaria desde todos los flancos que se mire?

-Cuando las personas se unen, poniendo lo mejor de sí por una misma causa, cuando todos pensamos en un mismo objetivo común y todos nos solidarizamos en ese propósito, surgen resultados maravillosos. Deseamos que esto se repita en todo el país y todo comienza por cambiar nosotros mismos. Pedimos un cambio en Venezuela, ¿y yo? El cambio empieza por cada uno de nosotros. Todos haciendo algo. Y si despertamos conciencias en este sentido y nos unimos, si se logra que en cada municipio del país la gente se involucre a trabajar por el buen común será mucho lo que se pueda lograr. Queremos invitar a los venezolanos, para que vean lo que hemos logrado los tocuyanos. Somos un pueblo que ha demostrado que la unión hace la fuerza y la diferencia.

-¿Cómo se pueden gerenciar las ayudas humanitarias sin que se extravíen por caminos verdes o en bolsillos de los inescrupulosos que siempre han existido y van existir?

-Cuando es gente que trabaja en equipo, gente proba, cuyo deseo es ayudar, y cuando existe buena supervisión por expertos administradores y auditores esto llega a quien lo requiere.

-¿Cómo podemos cumplir de punta a punta con una gran misión social y filantrópica en la Venezuela actual, en la cual el caos es el pan de cada día? ¿Cómo hacer posible lo que para muchos es imposible?

-Con unión, trabajo, mucho corazón, educación e incentivando, despertando conciencias.

-¿Cuál es su diagnóstico, como educadora en esencia que es, de nuestra Venezuela? ¿Qué debemos rescatar de inmediato en otro contexto político distinto al actual?

-La educación, en mi opinión, justamente lo más importante. El rescate de los valores es prioritario.

-Cuando no logra un objetivo que se ha trazado en el lapso que se propuso, ¿cómo se siente y cómo lo vuelve a rehacer?

-Cuando no logro algo siento que debo seguir intentándolo y así lo hago hasta alcanzar lo planteado. Soy muy persistente.

-¿Qué hace en sus momentos libres en la Venezuela del caos? ¿Qué es lo que más le gusta hacer cada día? ¿Cuál es su comida favorita y qué recuerdos de infancia le gusta rememorar de vez en cuando?

-Me encanta leer, ir a la playa, estar con la familia. Mi comida favorita es la de mar. Y de mi infancia mis mejores recuerdos son con la familia, quizás, por eso me afecta tanto cada vez que alguien en Venezuela tiene que despedir a algún familiar.

-¿Qué añora más del país que ya no tenemos cada vez que se despierta y cuando se acuesta después de un largo día de tareas cumplidas y otras no cumplidas por mil razones?

-Lo que más añoro es el estar o el compartir de todas las familias y los amigos juntos. La alegría de las personas. El que los niños crezcan con sus abuelos y tíos cerca. Añoro los días en los que todo el que trabajaba podía vivir tranquilo.

-¿Cuál es su mensaje a los venezolanos que estamos en el país y a los que están en la diáspora y al mundo político del país que pareciera estar inmerso en un gran rompecabezas con muchas piezas faltantes, sin posibilidad de arreglarlo?

-Que nos mantengamos unidos para sacar a nuestro país adelante. Con mucha unión, perseverancia y amor podremos ver una Venezuela próspera. Sueño con ver regresar a muchos venezolanos desde todos los rincones del mundo.

-¿Qué es el fracaso y el éxito para usted?

-Para mí todo lo bueno y lo malo tiene grandes aprendizajes, pero todo comienza por la familia, de ahí se deriva todo. El mayor éxito de un ser humano es hacer un hogar armónico. Quien es capaz de hacer eso, puede pensar en cambiar empresas, ciudades y hasta países. El fracaso para mí es terminar “solo” en la vida, sin logros sembrados.

-¿Una frase de Simón Bolívar o de Francisco Miranda que le llega muy hondo y le retrata una Venezuela que no nos merecemos, y que no fue por la cual ambos y otros próceres dieron la vida por esta patria que tenemos hoy?

-“La gloria está en ser grande y en ser útil”.

Los interesados en colaborar con esta maravillosa organización (Los Hijos de Morán) sin fines de lucro, pueden visitar su portal:  www.hijosdemoran.org o escribir a: hijosdemoran@gmail.com o tohelpvenezuela@gmail.com

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