Capriles y Claudio Fermín, la cara y sello de una falsa moneda

Pablo Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa

Henrique Capriles expresa una creencia reiterada de que la inmensa mayoría del país perdió la memoria. Hace pocos días declaró que el 6 de diciembre 2020 debe ser la fecha de la rebelión electoral. Se puede afirmar entonces que precisamente es Capriles quien ha perdido la memoria o que sufre de algo peor como es la falta de vergüenza, la falta de ejercicio de moral cívica.

En las condiciones actuales de sobrevivencia nacional, cualquier día, valga la redundancia, puede ser el Día de la Rebelión. Bien sea una rebelión por el hambre, rebelión por la falta de gasolina, rebelión por ausencia de medicamentos, rebelión por la presencia del narcotráfico y el terrorismo. Sobran las razones y causas para una real rebelión; y, no la de la mentirita que señala Capriles.

Reitero que Capriles sufre de una falta de vergüenza o de memoria porque Venezuela recuerda cuando este desvergonzado nos llamó a bailar salsa; y todos los venezolanos estábamos dispuestos a jugarnos el pellejo el 13 de abril del 2013; pero él aceptó unos resultados fraudulentos cuyas consecuencias han sido devastadora para nuestro país.

Habría que incluir al Dia de la Traición, 20 días antes de las elecciones del 7 de octubre del 2012 cuando se midió con Chávez, y aceptó participar en los comicios con 1.500.000 votantes sin registro electoral, es decir sin huellas y otros datos, y con la empresa argentina ExCle SA que le servía al régimen.

Han transcurrido siete dolorosos años de lucha incesante. Y en el momento en que el segundo Capriles, es decir, el interino Guaidó ya no puede ocultar su caída dramática en popularidad, y aunado, a que el narco régimen también sufre de un tremendo rechazo, aparece el traidor Henrique a ofrecernos que esta vez sí habrá rebelión el 6 de diciembre. El gran problema es quien le crea.

Capriles es el Claudio Fermín blanco. Ambos buchones pero solitarios haciéndoles el juego a la narco-tiranía. Mateo en la Biblia refiere que Judas traicionó a Jesucristo por 30 monedas de plata; en cambio los capos del régimen les pagan en oro con sangre y dólares del narcotráfico.

Pero hay algo dramático, la gran burla. Mientras Fermín invita a votar, Capriles llama a la rebelión. Ellos saben que cualquier cosa puede ocurrir de aquí a diciembre; y, a eso le temen. Sienten que s saldrán del escenario conjuntamente con el régimen que dicen enfrentar. A ninguno de los dos nadie los quiere, ellos son la cara y el sello de una falsa moneda.

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