El pranato político y nuestras Fuerzas Armadas

Overlord / Venezuela RED Informativa

Si precipitar un desenlace que puede evitarse es un crimen, no prepararse para lo que sea inevitable es también otro crimen.

“La Fuerza Armada constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada para garantizar la independencia, soberanía de la Nación y la integridad del espacio geográfico mediante la defensa militar. Cooperar en lo interno y en el desarrollo. Está al servicio exclusivo de la Nación y no al de persona o parcialidad política alguna. Artículo 328, de la CRBV”.

No es retórica, es su fundamento legal. Similar base constitucional la utilizó la clase política para legitimar a Guaidó ante el mundo y así presentarlo ante la diplomacia internacional. ¿Lo recuerda? usted que asistió a esas marchas lleno de esperanza. Actualmente presenciamos una aberración política de las FAN, por su parodia paramilitar.

Tratar de igualar las luchas guerrilleras, con los históricos hechos de armas de nuestro ejército libertador, no es sino una distorsión, una aberración que solo la alucinación delirante del fanático permite. Esta es la estrategia CUBA-PSUV, con el apoyo del grupito de Generales comunitarios y de los Cubanófilos venezolanos. Los comunistas siguen actuando tal como son, China responsable del desastre biológico y Rusia, quebrada económicamente, continúan expoliando a otros países sin importarle si son o no regímenes criminales.

Ambiciosos, estos revolucionarios han propiciado la sustitución de las FAN, por grupos tarifados de los cuerpos de seguridad y de las llamadas milicias, que están subordinadas a un caudillo y a un ideal político. Oficiales corrompidos han permitido el asesinato de jóvenes venezolanos y la destrucción de la industria estratégica, mientras Los PRANES y el Narcotráfico se apropian de las armas en sus propias narices. No hay evidencia histórica en toda América latina, de tal conducta Militar.

Se debe evitar por todos los medios posibles la destrucción final de las FAN, enfrentando a quienes insisten en convertirla en una Milicia Pretoriana, es un deber histórico, no político. Hay que rescatar su noble y única misión, que no es otra que proporcionar Seguridad y Defensa al Pueblo Venezolano, honrado y trabajador. En la transición, es nuestra única coraza para poder avanzar por el sendero de la democracia y de la libertad.

Por otro lado, los ataques que de algunos sectores de la sociedad civil y del político recibe la institución armada, señalándola como la responsable de todo cuanto ocurre, son producto de una visión sesgada y no tan justa del estamento militar. La desinformación que produce el régimen con la infiltración y la de tanto periodista irresponsable, generan un efecto negativo que es aprovechado para desviar las actuaciones de la dupla MUD-PSUV, tanto peores que las que se le endilgan a las FAN.

Se debe enaltecer la tradición del ejército de la independencia, del que derrotó a la invasión cubana de los 60, del que dio la respuesta soberana durante la crisis del “Caldas” y del que demostró coraje en el pasado contra la narco-guerrilla criminal, esa que hoy le da órdenes a los aparatos represivos de la dictadura. Hay que señalar la proporción creciente de los miembros de la FAN, que han desertado, renunciado, sublevado, o de los que han sido encarcelados y asesinados.

La institución armada originaria y de valores nacionales debe prevalecer. Tiene que asimilar los golpes traicioneros de sus malos hijos y así edificarse en el cambio inexorable que se avecina. Debe ser el protector y guardián de la recuperación y del rescate de los valores fundamentales del ser venezolano, suprimiendo todo radicalismo político y religioso del extranjero. Debe valientemente allanar el camino para que Venezuela supere definitivamente este oscuro y amargo trance de su historia.

Fuerzas Armadas nacionales y el progreso

En el pasado reciente hubo conflictos más devastadores y el mundo contuvo el aliento porque pensaba que los totalitarismos se apropiarían de sus vidas. Nada de eso ocurrió, se siguió luchando y se triunfó. Hoy por hoy, no hay indicios de que poderosas fuerzas con una estructura extraordinaria mantengan este esperpento socialista más tiempo. Todo lo contrario, estos delincuentes desmantelaron sus propios recursos en medio de su propia tragedia y confusión.

En el sector económico, el liderazgo empresarial no ha sido consistente por su desmantelamiento y el sector de los trabajadores ha sido anulado por la carestía, el desempleo y la amenaza física. El fortalecimiento y la protección del segmento productivo nacional debe ser una de las tareas prioritarias para el renovado estamento profesional de las FAN que con dignidad, moral y profundos valores democráticos estará presente en la inexorable transición.

El resto de la sociedad civil que se apresuró a entregarle la responsabilidad a la MUD, esta desengañada, hastiada y desesperanzada de la vieja política, de las redes, de los periodistas tarifados y de los analistas ambiguos. Muy cara ha aprendido la lección. Esa confundida sociedad les exige a los militares que actúen, pero a su vez observa perpleja como algunos políticos esperan el llamado para negociar y preservar algunos privilegios, miserable actitud que ha agravado la situación.

¿Cuantos líderes de la MUD, han caído en el combate por la libertad?, no sabemos, pero si sabemos cuántos han recibido dinero para cohonestar esta cruel situación. La clase política que siempre despreció a los militares, también está en deuda con el país. Son ya 20 años de componendas, corruptelas y traiciones que no cesan. Hay muchos parlamentarios cuyos méritos son únicamente la ambigüedad intelectual y las negociaciones a la sombra.

Solo el dignificante coraje de la mujer venezolana, algunas de ellas de liderazgo bien ganado y consecuente, el de los valientes tras las rejas, de los cuales muchos son miembros de las fuerzas armadas y de la juventud mártir que regó el suelo patrio con su dulce sangre, lavan con decoro la censurable conducta de los otros sectores de la vida nacional.

El grupo de venezolanos sin valores, de mercaderes, periodistas, artistas, dirigentes sociales y políticos, que se han lucrado con esta tragedia, merecen el mayor repudio al igual que el régimen. El hombre de las zonas populares ése que a lo sumo tiene un empleo público, un rebusque con los alimentos, gasolina, medicinas y que ostenta un título universitario o un grado militar chimbo, no le queda de otra que doblegase.

Venezolanos, ésta la ganamos, los valores de la democracia occidental son más fuertes que estos alaridos radícales del Irán y de los tres chiflados del caribe (Venezuela, Nicaragua y Cuba) aun cuando estemos atribulados por la plaga biológica que enfrentamos. La confianza está depositada precisamente en ese mundo occidental que más temprano que tarde, producirá la medicina que mitigará este mal y favorecerá inclusive a los pueblos que actúan como sus detractores.

Finalmente ese reducto cada vez más numeroso de las FAN que está al acecho y que deberá actuar en el momento más adecuado sin las ridículas distracciones de los periodistas irresponsables, sino actuando como verdaderos profesionales para este tipo de circunstancias, neutralizarán al socialismo narco criminal para dar paso a una democracia moderna, donde el progreso y el trabajo honrado sean la base moral del pueblo venezolano.

Hay venezolanos dentro de las fuerzas armadas, tanto como en la vida civil que tienen una clara concepción del sentido histórico del deber y del ser moral en la tragedia terminal que vivimos. ¡Hay que mantenerla y llegado el momento asumirla!

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