Es claro que necesitamos ser rescatados

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa

¿Acaso alguien puede dudar que los usurpadores están por lo menos tranquilos?

Esto no quiere decir que no tengan grandes dificultades por su incompetencia y su ignominiosa traición.

Están tranquilos porque no les importa el dolor de todo un país, son seres indignos que se regocijan usufructuando lo que pueden aunque sea como lacayos del llamado Estado Profundo, lo cual es una creación de la organización internacional del crimen, dirigida por George Soros y otros líderes del comunismo mundial.

El poder que tienen es tan grande que han captado al Vaticano a través de su agente el papa, han penetrado a los EE.UU. con su partido demócrata como a buena parte de la UE.

Están en pleno desarrollo de sus actividades de conquista mundial del poder para lo que crean organizaciones ad hoc como: The open society fundation, Black live matter, Antifa y todas las que conocemos en Venezuela para ejecutar acciones determinadas de sus intereses. Ya tomaron el poder en España y en varios países de Latinoamérica, como sabemos, y siguen con Colombia y en el resto del mundo.

Corresponde a una idea de reingeniería social, política y económica en todo el planeta que pretende imponer un nuevo orden mundial dirigido por ellos y como líder y artillería pesada y decisoria el poderoso emporio de riquezas de China.

Sin duda, aprendieron la lección en la guerra fría, porque la URSS perdió por falta de dinero, de poder económico, ahora la guerra es desde el poder económico y Venezuela es una pieza clave de utilidad para esa lucha, que además brinda ventajas geoestratégicas y la servil y criminal disposición y entrega de sus FF.AA. dirigidas por los tiranos cubanos.

Cuba, China, Rusia e Irán son los feroces enemigos que debemos combatir porque le hacen la guerra al mundo aunque nadie quiere aceptarlo, por lo que están venciendo sin disparar un tiro. Han hecho su trabajo en Venezuela por 20 años con toda la paciencia y disponibilidad de recursos y de una manera tan perversa que constituye el peligro más grande para la humanidad en la actualidad.

Luego, todo lo referido ut supra es el marco y la fuerza de apoyo a los desafueros arteros de los usurpadores del poder en Venezuela, por eso su tranquilidad.

Todo lo que hacen es inconstitucional, lo sabemos, y en consecuencia nulo según el derecho, pero no hay Estado de Derecho en Venezuela. El derecho sin el respaldo de la fuerza que imponga el imperio de la ley es una falacia.

Las acciones políticas a lo interno de Venezuela como lo del CNE, la declaración de persona non grata de la representante diplomática de Europa y la payasada posterior de corregir por haber actuado sin orden de Cuba y los ascensos de cualquier esbirro encargado de hacer los trabajos sucios, son acciones para mantener la distracción de los doctores de la política venezolana y la repetición de lo que ellos opinen por parte del pueblo de manera infantil.

Tenemos que ser coherentes, no políticos. No podemos legitimar las obras de los usurpadores con nuestras acciones. Que nombren todos los diputados a su antojo, igual siempre harán lo que quieran. La trampa de nombrar un batallón de diputados es para sus fines y los que apoyan ir a votar son los clientes de la politiquería para conseguir un pedacito de la repartición inmoral de los dineros de los arruinados venezolanos, además de los ya insuficientes recursos del Estado. Es la crónica e historia de la miseria humana, de los apátridas que entregaron su país por cuatro lochas y otros por un ascenso, superando con creces la narrativa trágica de Víctor Hugo.

No podemos vivir en teorías nacidas y formuladas de los sueños o de la gran obra de los demagogos venezolanos. Solo nos queda luchar o perecer, y para la lucha necesitamos ayuda que clamo con la mayor convicción y patriotismo ante los EE.UU. y el mundo decente y libre.

Si lo que nos toca es morir, bien vale la pena morir juntos y con dignidad en el fragor de la gloria por la que se debe luchar, que morir en la deshonra y uno a uno, como han venido logrando sistemáticamente los comunistas que se apoderaron de nuestro país, con la venia y apoyo de unos politiqueros asquerosos.

El Libertador, muriendo por nosotros, pidió por la unión para liberarnos de la anarquía y que los militares emplearan su espada para defender las garantías sociales. También pidió ayuda a varios países y se la dieron para libertarnos.

Todo es conocido, ha sido dicho y espera ser ejecutado con nuestra valiente decisión.

Alea iacta est.

De la Orden de los Caballeros de Fénix..

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