Momentos

Editorial / Venezuela RED Informativa

El hamponato que controla el Gobierno de Venezuela ha de estar atravesado por un período de vergüenza ajena. Claro, de tenerla. Tras el paso del “huracán Calderón”, los “Vamos Bien” de la Asamblea Nacional se dedican al juego de las sillas.

Sacan, meten, cambian, hacen renunciar e investigan, con todo y malas caras y voces de circunstancia. ¡Bien por ellos! Tratan de devolver algo de las viejas formas perdidas en el tiempo y en el espacio, de un país que una vez fue y que ya no es.

Lástima que Calderón no haya utilizado oportuna y correctamente su propio tiempo político. Se le escapó por entre los dedos, mientras atendía sus negocios de petróleo en Colombia. Ahora lo que le queda es poner a pelear a sus amigos en contra de sus enemigos, mientras se olvida su tiempo, que igual pasó sin penas ni glorias. Dentro de nada, ni el Mascaritas hablará de él. Porque ¡todo tiene su momento!

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