Nueva masacre contra etnia Pemón en Bolívar por control del oro enlutece otra vez a Venezuela

Trinidad Martel / Venezuela RED Informativa

Siete civiles y un militar fueron asesinados por un grupo armado sin identificar en una conflictiva zona minera del sur de Venezuela, denunciaron este sábado 23-N la oposición y Provea, ONG de Derechos Humanos.

“La banda armada entró disparando a diestra y siniestra (…), saqueando y robando” en la apartada población de Ikabarú, de la etnia pemón (estado de Bolívar), la noche del viernes 22-N, dijo a la AFP la diputada de la Asamblea Nacional (oposición) Olivia Lozano.

En la incursión fallecieron siete civiles, entre ellos un aborigen, así como un sargento de la Guardia Nacional, mientras que varios pobladores resultaron heridos, añadió.

El pueblo “sigue tomado” y con precaria comunicación telefónica, indicó Lozano.

“No se sabe si fueron funcionarios o presuntos guerrilleros”, declaró por su parte a la AFP el abogado Marino Alvarado, de la ONG de derechos humanos Provea.

Disputa por el control de las minas: Según Alvarado, el propósito de los pistoleros sería tomar el control de las minas de oro en ese punto de la Gran Sabana, una de las principales zonas turísticas del país petrolero donde se encuentra el Salto Ángel, la cascada más alta del mundo (979 metros).

“Fue un enfrentamiento entre bandas por el control de la zona” rica en oro, dijo Lisa Henrito, líder indígena de aquella zona, a la agencia Reuters.

El Gobierno de Maduro, hasta el domingo 24 de noviembre, no había dicho NADA de los gravísimos sucesos ocurridos en el estado Bolívar.

Durante un mitin en el estado Carabobo, Juan Guaidó se hizo eco del presunto ataque y pidió a los militares “ejercer soberanía” ante la denunciada presencia de guerrilleros colombianos en Bolívar.

“Si hay que repeler al ELN –Ejército de Liberación Nacional– a plomo, pues que sea a plomo, a la guerrilla, a los paramilitares”, porque “están masacrando a nuestros ancestros”, afirmó Juan Guaidó.

Provea recordó que esos territorios están militarizados desde principios de año, cuando fuerzas militares atacaron a la comunidad indígena de Kumarakapay en el marco de un fallido intento de ingreso a Venezuela de ayuda humanitaria desde Brasil.

Escenario de violencia: Bolívar ha sido frecuente escenario de violencia por el control de ricos yacimientos de oro en el Arco Minero del Orinoco, extenso territorio que el gobierno explota ¡sin piedad! con compañías multinacionales.

El pasado 10 de febrero, una incursión militar en una mina de Guasipati se saldó con 18 muertos, en tanto que en agosto de 2017 un choque entre presuntos delincuentes y militares en El Callao dejó ocho fallecidos.

La población de Tumeremo también fue sacudida en marzo de 2016 por la matanza de 17 mineros, cuyos cuerpos fueron localizados en una fosa común, y otra masacre de 11 personas fue denunciada allí meses después.

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