Pelotota

Mascaritas / Venezuela RED Informativa

En tres años la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, la USAID, le ha inyectado cerca de medio millardo de dólares a la causa por la “recuperación de la democracia en Venezuela”.

En algo más de tres años, una sola de las operadoras de fondos internacionales de los EE.UU. ha derramado algo así como un cuarto del total del dinero líquido y disponible, que “dice” el gobierno bolivariano contar como reservas internacionales de la República.

Es decir, hablamos de una PELOTOTA de plata que ha aterrizado en poquísimas manos en un tiempo récord. Si a ese monto “declarado” por razones fiscales y en especial por tiempos electorales, levantada por las gestiones legislativas de hombres como Marco Rubio y un gentío más montado en meterle la mano al pueblo venezolano y a la tragedia humana en que se “vive” en el país, los números seguramente tienen que aun que ser muchísimo mayor.

Mientras que la USAID, nieta de la Alianza para el Progreso de la Era Camelot de JFK, tiene “restricciones” en el uso de los fondos donados para la compra de armas y equipos bélicos, existen doscientas fundaciones fantasmas o muy a la luz, de las tantísimas otras Agencias que pertenecen a la Comunidad de Inteligencia Norteamericana, que no tienen prurito alguno en “permitir” el empleo de sus fondos para construir y equipar “soluciones” más permanentes, efectivas y radicales para casos como el venezolano.

De manera que, con toda seguridad, podemos imaginar una increíblemente grande masa de dinero, transferida sin control y sin garantías de retorno alguno, hacia poquísimas manos.

Escrupulosas. Inescrupulosas. Comprometidas o simplemente “echadas a perder”, pero con alguna resonancia mediática de liderazgo, real o postizo, que haga pensar afuera que son los “indicados” para administrar y dar “buen” uso de los fondos para la recuperación de la libertad de todo un país secuestrado por docenas de bandas armadas, violentas, que manejan toneladas de fondos sucios casi que ilimitados, y que de paso cuentan con “alguna” credibilidad e institucionalidad internacional, a cuenta de “fingirse” un Estado Soberano.

La “tragedia” nacional sigue siendo la misma. Con solo una pequeña parte de ese MONTONÓN de dinero, se habría dotado un pequeño ejército de invasión, liderado por los miles de militares venezolanos enfrentados al régimen que viven Afuera. Están escondidos en el país. O aún están en los cuarteles esperando las señas y los símbolos de una acción armada que penetre nuestras fronteras. Ponga en pie de acción a la población civil. E inicie la limpieza de la crápula que controla al país, como si se tratara de un empobrecido burdel de carretera.

En cambio, y, muy por el contrario, la plata de USAID y las muchas otras que nadie confiesa se mueve a manos llenas del Mundo Libre solo a unos cuantos, ha servido para estupideces. Para pagar francachelas en Cúcuta y en cientos de lugares más que la gran mayoría ignora, con mujerzuelas y parrandas a todo trapo. Disposición de viáticos sauditas. Boletos de primera. Anillos de seguridad en el extranjero. Colegios privados para los muchachos.

Apartamentos para las queridas y los segundos frentes, y muchos “sacrificios” más del exilio de unos pocos. Mientras la gran mayoría, pela bolas. Lava baños, como le gusta recordar al Sr. Maduro. O recoge basura en una cuadrilla de “permisadas” para trabajar, como vemos al Cura Palmar a cada rato, por poner uno solo de cientos de miles de ejemplos. De historias de verdad verdad de venezolanos que tuvieron que salir corriendo del país con lo que llevaban puesto, antes que los asesinos del régimen los sepultaran en una de sus “Tumbas”. Que, de bolas, ¿no?

Hasta en la tragedia. Hasta en el peor momento de la patria, estos grandísimos vividores de la oposición VIP venezolana, le sacan punta a una bola de billar.

Hay un Dios en el Cielo. Y hay una memoria colectiva. Es imposible negar la riqueza fácil, por más que se mienta y se pretenda hacer de una vida de complicidad de mierda con el gobierno, una épica de valor y enfrentamiento con el chavismo de los últimos días, solo por el Twitter, cuatro declaraciones pajuas y tres fotos pegando gritos varias veces repetidas por Alberto Federico, la Bomba Sexy, Carla Angola, y ahora por Popolo.

El país bueno. El país decente. El país que está cansado y barrido por la pesadilla del siglo XXI y por ustedes, opositores de tarifas planas, les va a cobrar cuando llegue el momento. Y duro. ¡No tengan ninguna duda, banda de sanguijuelas desgraciadas!

Dios perdona, pero Venezuela no puede ni olvidar ni perdonar todo “esto” que han hecho, pero, sobre todo, lo que NO han hecho…

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