Punto muerto

Mascaritas / Venezuela RED Informativa

Dejémonos de vainas. Acá ni es la cosa con Juan Guaidó ni con Ramos Allup. Ni con Delsa Solórzano que sigue sin resolver su problema de ira, “exigiendo” disciplina como una histérica, a la poblada caraqueña que terminó gaseada, tras la marcha del 10 cuando llegó a las Mercedes.

Sin razón ni temario con forma ni sentido, tú no convoca a un país que se está haciendo pedazos, a que “construya” pliegos de reclamos a un gobierno ilegítimo que usurpa el poder.

Pero, ¿en qué cabeza cabe eso?

Nadie, pero nadie en sus cinco sentidos va a acompañar a este grupo de mentecatos, en un intento escolar de realizar un ejercicio colectivo de planificación estratégica situacional de país. Ni en un FODA que advierta las patéticas condiciones de vida y sobrevivencia que millones de venezolanos estamos padeciendo. Ni tampoco a una maratón de “medición de fuerzas” entre los miserables tarifados del chavismo delincuencial, a quienes solo logra convocar el gobierno bolivariano, versus los amantes de la libertad, las leyes y del Espíritu Santo. Ni para ver quién es quién la tiene más grande… ¡Por favor!

Si Mr. Trump quiere meter presión de verdad en el tema Venezuela. Si es en serio que le va echar bolas en apretarle la garganta a estos matones del siglo XXI, que vea bien dónde coño es que está colocando sus fichas de apuesta y sobre quienes…

Venezuela no se salva. Venezuela no se recupera. Venezuela solo puede ser liberada a través una acción militar y armada proveniente de una coalición de fuerzas que invadan y controlen territorio. Que haga cabeza de playa en los puntos de fronteras más sensibles y neurálgicos. Que construya un gobierno beligerante, que se endose la legitimidad que hoy le es reconocida por medio Mundo Libre a Juan Guaidó, para que arrodille a negociar una salida pactada o por las malas a toda la MAFIOCRACIA que controla todos los espacios institucionales y de poder de la República destartalado que hoy tenemos. ¡Punto!

Si lo quiere comprender la Oficina Oval. Si el Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica le gusta o no. Si los catedráticos que asesoran a la comunidad de inteligencia temen la repitencia de un deslave como el que ocurrió en Centroamérica en los ‘80s, o no.

¡Ese es su rollo!

Mientras que un grupo de valientes les prenden fuego a los depósitos del CNE, incinerando el más vergonzoso signo de la trampa a lo sagrado de la expresión de todo un pueblo, como lo es el voto. Mientras comienzan a sucederse focos de perturbación a la paz de mentiritas que han arreglado la MUD con nuestros verdugos del gobierno. Mientras una parte del país se siga creyendo que con el solo apoyo diplomático de un montón de países es más que suficiente para que la banda de maleantes que nos destruyen dejen de hacer de las suyas…

Mientras todo eso y mucho más continúe sucediendo, colocando a la porquería del siglo XXI como el gran “pobrecito” del planeta. El “perseguido” por el “Imperio”. Y que no se le confronte con la contundencia que se debe hacer. En el contexto de la violencia. La intimidación. La demostración real y coherente de fuerzas populares, motivadas por un liderazgo de Resistencia comprometido con el fondo y no solo con la forma del problema…

Mientras eso siga pasando, Juan Guaidó saldrá del país como presidente encargado y regresará al país como un diputado más. En vuelo comercial, en una línea aérea que de paso sancionan por traer una imaginaria carga de triqui-traquis mojados. Ramos Allup hablará de “soluciones” electorales a la “crisis”, cambiándole el tamaño al desastre Venezuela, que realmente es un genocidio. Y NO saldremos de esto.

Mr. Trump se puede reunir con quien quiera. Y vociferar hasta quedar afónico, contando las maldades y picardías del Sr. Maduro y de sus Sopotocientos Ladrones. Pero por las buenas. A la “pactada”. Con La Habana de por medio “ayudándonos” junto con el desinteresado gobierno del Canadá y de España entre otros buenos “amigos”, esto se queda en PUNTO MUERTO.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: