Ratificaron sentencia por “corrupción espiritual” a la jueza María Lourdes Afiuni

Trinidad Martel / Venezuela RED Informativa

El tribunal que lleva el caso de la jueza, María Lourdes Afiuni, ratificó este viernes 18 de octubre la sentencia de cinco años de prisión por “corrupción espiritual”, por su supuesta vinculación con la liberación irregular del empresario Eligio Cedeño.

Nelson Afiuni anunció tras esta decisión la defensa realizará acciones a nivel del Tribunal Supremo de Justicia. En marzo del presente año, la corte sentenció a la jurista por este delito que no está contemplado en la Constitución ni las leyes venezolanas, bajo el argumento de que la exfuncionaria aplicó medidas cautelares contra procesados como un “acto de placer”.

El proceso de Afiuni inició el 10 de diciembre de 2009 cuando fue acusada por tres delitos: abuso de poder, evasión y por corrupción. Ya cumple cuatro años de cárcel en su residencia.

La “osadía”

¿Por qué tal ensañamiento o fijación con la Jueza Afiuni?: La única explicación que ella le encuentra, según relata su madre, es que puso en libertad a un preso del presidente Hugo Chávez. Los propios agentes de la policía política que la detuvieron le reprocharon la osadía de liberar a un preso del presidente, “ahora usted va a ocupar su lugar”, le dijeron.

Dicen que ella ahora reconoce que la decisión que adoptó era “delicada”. Era consciente de que iba a ser investigada y que podía ser suspendida, pero nunca se imaginó que la cosa llegaría adonde llegó y menos con la anuencia del propio Poder Judicial. En todo ese tiempo hubo chavistas que le expresaron su disconformidad con las medidas adoptadas contra ella, pero no le consta que nadie haya movido un dedo para ayudarla.

A pesar de lo que mucho que ha sufrido, no se arrepiente de haber hecho lo que hizo. “Era su deber, estaba convencida de que ese señor nunca debió ser detenido”, explica Elena Mora. El juez que actualmente lleva su caso, compartió oficina con ella, al que dice haber ayudado en todo lo que le pidió y que incluso la invitó a su boda, pero no se atrevió a inhibirse. Lamenta que la práctica totalidad de los actuales jueces venezolanos -el 95% interinos- se limitan a obedecer y firmar lo que les mandan.

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