Según familiares y activistas de DD.HH.: Régimen de Maduro comete crueldad contra militares detenidos

Alfonsina Ríos / Venezuela RED Informativa

“Aplicación de corriente eléctrica, asfixia con bolsas de plástico, simulacros de ahogamiento, palizas, violencias sexuales, privación de agua y comida, posturas forzadas y exposición a temperaturas extremas”, son las múltiples denuncias realizadas por familiares de militares detenidos y certificado por el informe de la ONU. Así lo reseña El Mundo.

Esta crueldad y humillación contra más de un centenar de encarcelados castrenses, calificados por ONGs como presos políticos “forman parte de una política de estado dirigida a enviar un mensaje a los integrantes de la Fuerza Armada. Es intimidación y terror”, dijo Gonzalo Himiob, director del Foro Penal en declaración para el mencionado medio informativo.

Por su parte, Alfredo Romero, presidente del Foro Penal, indicó a través de su cuenta Twitter, que hasta el momento, se cuentan 590 presos políticos en Venezuela, lista actualizada que fue enviada al Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y a la oficina de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos para que la verifiquen y la certifiquen.

Las filtraciones de la autopsia realizada al capitán Rafael Acosta Arévalo, torturado y asesinado en manos de sus custodios en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgicm), evidencian esta barbarie, cuyo cadáver presentaba 16 costillas rotas, fractura del tabique nasal y en un pie, así como excoriaciones en hombros, codos y rodillas, al igual que hematomas en el muslo. Hasta latigazos y quemaduras por electrocución se mostraba en su cuerpo, según activistas de DDHH.

Tamara Suju, directora de Casla Institute, aportó nuevos detalles del horror sufrido por el capitán de corbeta “Se lo llevaron con otros detenidos de su casa a un lugar boscoso, lo colgaron desnudo de un árbol con los brazos atados en la espalda y los ojos cubiertos por un cartón. Lo golpearon con palos, le dispararon cerca del oído para aturdirlo y para que perdiera la audición. Le echaron ácido y no sabemos si fue aquí o en los sótanos de la Dgcim donde le aplicaron las descargas eléctricas”

Por su parte, Alonso Medina Roa, defensor de la familia del capitán Acosta y miembro de la Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia, ha reunido hasta 270 casos de tortura, en más del 80% de los casos efectuadas en los sótanos de la contrainteligencia militar.

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