¿Verdad?

Mascaritas / Venezuela RED Informativa

Entiendo como un primer coletazo estratégico, los anuncios del Departamento de Justicia Norteamericano sobre las bandas de delincuencia desorganizada que controlan Venezuela, en contra de los titiriteros rusos, cubanos y en especial chinos que oxigenan a la porquería del siglo XXI.

Uno más uno sigue siendo dos. Y ello indica que, en este “caso”, no hay acuerdo alguno que advierta la sustentabilidad de ningún tipo de arreglo o convivencia futura entre los malos, el mal y la América de Donald Trump que surgirá tras el control de la Peste China.

En eso el fiscal norteamericano lleva la razón: la fiesta de estos pajarracos se acabó… o está que se acaba, para ajustar la situación a los tiempos reales y posibles de salidas a esta desgracia.

La plana mayor de la MAFIOCRACIA venezolana tiene a partir de ahora cartelitos individuales de SE BUSCA, pegados en los computadores de la DEA, la INTERPOL, el FBI ya hasta en los del Inspector de la Pantera Rosa.

Lo cual no quiere decir, ni mucho menos, que el mandado este hecho. Porque, para resolver el pedido, hay que echarle el guante y escoltar a estos maleantes al estómago de un US Air Force Galaxy con destino a la base militar de Guantánamo en Santiago de Cuba, o al Aeropuerto JFK de Nueva York, con parada final en los tribunales de esa ciudad.

Y para que “ese” regalito nos sea concedido, aún faltan algunos “detallitos”. Hay que ponerles las manos encima a esos criminales, o venirlos a buscar. O, porque no: abrir la temporada de caza e incendiar al país “normal” de la política y de los políticos de última categoría con quienes contamos, a través de incursiones armadas de tropas leales a la Resistencia que inicien la recuperación territorial de Venezuela.

Mientras, como siempre, los suertudos cubanos tratan de salir de este nuevo chaparrón, sin mojarse un solo pelo. ¡Inmaculados!

Aun cuando fueron ellos, la CLEPTOCRACIA cubana junto con el demente de Chávez quienes reditaron desde el principio del socialismo del siglo XXI, la estrategia que puso en práctica Ho Chi Ming durante la década de la Guerra del Vietnam: inundar a América en un mar de drogas.

Con un supuesto fin de lograr la supremacía política del “hombre nuevo”, estos delincuentes comunes disfrazados de estado, usaron sus mentes enfermas y recursos institucionales para participar en el negocio más lucrativo del mundo: el narcotráfico desde la comodidad y la “impunidad” de un estado “soberano”.

Los yanquis hace años que lo tenían claro. Como tenían clarísimas las relaciones de negocios entre Don Pablo y Fidel. Igual que conocían de las “facilidades” que prestaba el Panamá de Manuel Antonio Noriega, a la misma MAFIOCRACIA de la Isla.

Para ellos NO hay nada oculto. Están en todas partes. Son como la franquicia Visa o Master Card. Están estampados en cada rincón del planeta.

Que se hagan los guebones es otra historia. Que jueguen a la lucha en contra de la voracidad comercial de China, a través de un intento de maquila en Cuba, también es harina de otro costal. Pero de que saben, saben.

Y el mensaje del SE BUSCA es claro y contundente. A partir de ahora, nada de arreglitos, elecciones “convenidas” ni personajes de papelillo enfrentándose a gobernantes con orden de captura por atentar en contra de los intereses de los EE.UU.

Que siga Guaidó, Aveledo, Ramón José y toda la fauna de bates quebraos haciendo lo que vienen haciendo por el país: ¡Nada!

Queda para los atentos televidentes de VTV, para los fanáticos de El Mazo Dando y de los “discursos” de Claudio Fermín seguir insistiendo en la necesidad de bajarle 2 a las sanciones de los americanos, sobre la porquería del siglo XXI. Está cada vez más claro que el objetivo central de las mismas, es justamente esta nueva lista de LOS MAS BUSCADOS, no la “desgracia” ni el asfixiar al pobre pueblo venezolano que está pagando por un kilo de limones criollos 700 mil bolívares. ¡Es decir, algo cercano a los 10 US$!

Creo que esta vez no molesto la sensibilidad de nadie, si insisto en la idea de, quienes aboguen, pidan o soliciten cualquier tipo de arreglo o acuerdo, o negociación o solución electoral para ponerle fin al infierno que estamos viviendo, están inequívocamente del lado de los facinerosos del gobierno bolivariano y de todas sus fechorías. ¿Verdad, señores?

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